Poder político tiene nombre de hombre PDF Imprimir E-Mail

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Por Miren Ayesa / Fotografías internas Tony Rivas

 

SAN SALVADOR - Para nadie es un secreto que, dada la visión machista que ha venido prevaleciendo en la sociedad desde tiempo inmemorial, las mujeres deben trabajar durísimo para abrirse paso y penetrar cotos que tradicionalmente se han considerado exclusivos de los hombres. La política es uno de esos cotos.

 

En el mundo sólo hay 12 mujeres que sean jefes de estado, entre ellas la chilena Michelle Bachelet y la argentina Cristina Fernández. 

 

En El Salvador, únicamente 22 mujeres han gobernado municipios en éste último periodo de un total de 262 existentes. Después de las pasadas elecciones del 18 de enero, el número de alcaldesas electas será de 27, sólo cinco más que el anterior periodo.

 

Aunque todos los partidos presentaron mujeres en sus candidaturas para alcaldías, el porcentaje más alto fue el del Partido Conciliación Nacional (PNC) con 33, la Alianza Republicana Nacionalista (Arena) postuló a 30 mujeres, y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), a 22.

 

Las  diputadas propietarias representarán un 19% de las diputaciones totales actuales, una leve mejoría de 3 puntos porcentuales, ya que el periodo anterior sumaban un 16%. Por lo tanto, en este periodo habrá 16 mujeres de un total de 84 diputadas y diputados.

 

En el caso del  Parlamento Centroamericano habrá 5 mujeres parlamentarias frente a 15 parlamentarios. Las mujeres representarán el 25% del total de parlamentarios y parlamentarias.

 

Tras los resultados podría decirse que la representación femenina en los órganos estatales de decisión continúa siendo un tema pendiente para los partidos políticos ya que, aunque ha habido una pequeña mejoría, las mujeres continúan siendo de segunda.

 

Mucho ruido y pocas nueces
El gobierno de El Salvador se comprometió a cumplir los acuerdos de la Conferencia de Beijing en 1995, donde, entre otras cosas, se planteaba impulsar la participación igualitaria de las mujeres y los hombres en las estructuras públicas y privadas de poder.

 

En el documento final de la Conferencia se lee: “(Se necesita) adoptar medidas para garantizar a la mujer igualdad de acceso y la plena participación  en las estructuras de poder y en la adopción de decisiones” y “aumentar la capacidad de la mujer de participar en la adopción de decisiones y en los niveles directivos”.

 

Los principales partidos políticos muestran en sus programas electorales unas medidas referidas a la igualdad y derechos de las mujeres.

 

Arena dice en su programa electoral que promoverá la participación de la mujer en la política. “Apoyarla para que tenga un papel más activo”, se lee en el documento.

 

Al respecto, la Asociación Movimiento de Mujeres Mélida Anaya Montes, las Mélidas, señala: “en principio esta propuesta es positiva, aunque no se especifica qué significa ‘apoyarla”.

 

Por otro lado, el Fmln dice en su programa de gobierno que realizará un “Gobierno con equidad de género” y añade que promoverá “una visión, una gestión y una composición gubernamental que dirija sus pasos hacia la sociedad, un desarrollo y soluciones duraderas con equidad de género”.

 

En el apartado sobre política para la equidad de género, el Frente dice que apoyará “el acceso de las mujeres a espacios de poder y de toma de decisiones”.

 

Sin embargo, aunque las mujeres representaban el 24% de las planillas para ser diputadas propietarias en la Asamblea Legislativa, únicamente el 19% ha sido elegida en las elecciones del 18 de enero, por lo que sólo serán 16, dos más que la legislatura pasada. En este sentido, el Fmln tendrá 11 y Arena 5 diputadas propietarias.

 

Según los estatutos del partido FMLN la representación femenina tiene que ser de un 35%. Sin embargo, La Concertación Feminista Prudencia Ayala, destaca que este partido no cumple, ya que ni en las diputaciones (31%) ni en las alcaldías (8%) elegidas llegan a ese porcentaje.

 

Milagros Azcúnaga, miembro de la Asociación de Parlamentarias y Ex parlamentarias Salvadoreñas (Asparlexal), dice que los partidos políticos, incluyendo el suyo (Partido Demócrata Cristiano), no están haciendo lo suficiente. “No hay conciencia de que seamos seres humanos con los mismos derechos. Sólo lo hacen para ganar votos”.

 

Juntas pero no revueltas
El 52,7% de la población salvadoreña son mujeres, según el censo de Población y de Vivienda realizado en 2007. Sin embargo, las mujeres salvadoreñas continúan siendo una población apartada del ejercicio político, y por consiguiente, de los espacios y niveles de toma de decisión.

 

El pasado enero, El Movimiento de Mujeres realizó el foro “Por el derecho a elegir y ser electas…feministas apoyando la participación política de las mujeres”. En él, demandaron la reforma del Código Electoral para aumentar la participación de las mujeres en la política, donde se garantizaría, entre otras cosas, la inclusión de un mínimo de 40% de mujeres en todas las planillas y “la división equitativa del número de diputadas y diputados que ocupen la Asamblea Legislativa”, según Rosibel Flores, directora de Las Mélidas.

 

Loreña Peña, actual vicepresidenta del Parlamento Centroamericano y diputada electa por el Frente, dice que su partido votaría por ello pero “no se muere” por ello. “Si nosotras hablamos con los compañeros del Fmln contamos con sus votos porque eso es parte de la política del partido”.

 

Por lo tanto, una vez más tienen que ser las mujeres las que peleen por tener cargos políticos, ya que los hombres, como es el caso del Fmln, “no se mueren por ello”.

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Lorena Peña del FMLN
 

 

Desde Asparlexal, Milagros Azcúnaga también cree que debería haber igualdad mediante la alternancia: si hay un diputado propietario debe de haber una diputada suplente y si hay una diputada propietaria debería haber un propietario suplente.

 

En cuanto a mujeres en consejos municipales, Mariela Peña, diputada por Arena, dice que se ha pedido que haya mujeres dentro de los consejos municipales que ha ganado su partido, “pero es una opción, en nuestro partido no hay cuotas porque tenemos derechos con igual de condiciones”. “Arena no está por cuotas ni por decretos legislativos, cada quien accede trabajando, aportando para poder acceder a un puesto político”, dice Mariela Peña.

 

Azcúnaga reconoce que se han dado pasos, pero que todavía falta mucho. “Hay que cambiar el código electoral, por ejemplo, éste (el código electoral) está redactado de una forma machista”.

 

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Mariela Peña Pinto

Esta Asociación, Asparlexal, ha presentado varios proyectos al respecto. Una de las peticiones es que se cumpla el principio constitucional de “todos somos iguales”.

 

Pero a pesar de que las mujeres tienen objetivos en común, como el tema de la violencia, temas de maternidad, por algunos derechos de las mujeres, Lorena Peña dice que las mujeres “no coincidimos en todos los puntos”. El tema de las maquilas es uno de ellos, “hay una diferencia clara entre izquierda y derecha”, dice Lorena.

 

“Las mujeres de izquierda estamos en contra de la violencia de las maquilas, contra las jornadas laborales y todo lo que implicó y las otras, las de derechas, muy poco”, agrega la vicepresidenta del Parlamento Centroamericano.

 

Una presidenta salvadoreña
En esta sociedad tan masculinizada con unos marcados roles adjudicados socialmente tanto a hombres como a mujeres y el androcentrismo que existe en las estructuras de poder, parece poco probable que en un futuro pueda haber una mujer presidenta.

 

Sin embargo, si las mujeres luchan por que esta realidad cambie, el poder podría cambiar de manos, aunque el hecho de que haya una mujer presidenta no quiere decir que las mujeres hayan logrado introducirse en las cúpulas de poder.

 

Es el caso del nuevo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que aunque sea negro, no quiere decir que la situación de la población negra de ese país vaya a cambiar. Lo mismo ocurre con las mujeres.

 

Mientras las mujeres no ocupen más puestos de responsabilidad política y tengan conciencia de la situación en la que se encuentra la mujer en la sociedad, nada cambiará porque los y las que deciden continuarán haciéndolo a favor de los hombres.

 

El hecho de que haya una mujer de presidenta no quiere decir que haya una mejor democracia si ésta no tiene una conciencia democrática. “Las mujeres tenemos más condiciones para impulsar la democracia, pero eso no quiere decir que todas lo hagan”, dice Loreña Peña.

 

Hoy El Salvador tiene una mujer como vicepresidenta, Ana Vilma Álvarez. No obstante, las mujeres salvadoreñas continúan siendo minoría en las alcaldías, en la Asamblea Legislativa y en el Parlamento Centroamericano, que por cierto, también tiene a una mujer como vicepresidenta y a otra, la hondureña Gloria Guadalupe Oquelí, como presidenta.

 

Si algo tienen en común todos los sistemas políticos del mundo, ya sean dictaduras o democracias, es que las mujeres son una minoría en el poder. Ni en la república islamista de Irán, ni la Cuba socialista, ni en la democracia presidencialista de Estados Unidos, o  en la monárquica Arabia Saudita ha habido mujeres gobernando el país. El poder tiene nombre de hombre sea cual sea su sistema político.

 

Comentarios
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Luis Gálvez Trejo - Equidad de Género y División Unregistered | 2009-02-17 13:58:39
Felicidades a CP por abordar estos temas y a la articulista Miren Ayesa por el enfoque, quiero sin embargo, hacer un contrapunto a lo expuesto: la participación política de las mujeres y el cambio mismo de las mujeres, por sí solos, no son garantía de la equidad. Para el desmontaje del sistema patriarcal hace falta que cambiemos también los hombres. Una mujer política que sigue asumiendo el resto de roles de manera tradicional obtiene una doble o triple jornada laboral, por lo que la equidad debe transitar en un camino de doble vía: las mujeres posicionandose en esferas anteriormente vedadas y los hombres asumiendo responsabilidades en aquellas de las cuales hasta la fecha nos encontramos ventajosamente distanciados. Dicho de otra manera, la incursión de las mujeres en la esfera del trabajo productivo debe ser correspondida con la participación de los hombres en la esfera del trabajo reproductivo.
EMILIA VILLAVICENCIO - CAMBIAR DE RAIZ Unregistered | 2009-02-18 19:33:48
ESTE tema tan poco trillado,por tocar quizas roles asumidos en todas las culturas,unas mas que otras.Contraer a la mujer en el hogar,como al hombre en la milicia,es querer dar doble esfuerzo y luchar con estereotipos establecidos.Creo que el hecho de ser mujer nos coloca en areas donde los hombres tienen desventaja y ahi es donde presisamente se nos olvida avanzar ;en la esducacion de nuestros hijos;ciudadanos futuros del mundo que deseamos formar.
Aristides - Hasta cuando? Unregistered | 2009-02-20 12:01:53
Las mujeres Salvadorenas son las que le dan sabor y continuidad a la vida del pueblo. Ellas son las madres abnegadas, las fieles conyuges de maridos desagradecidos y hasta abusivos, las aguantalotodo, las buscavidas, las pacientes, las diligentes trabajadoras.

Las mujeres Salvadorenas han sido sometidas a una situacion de casi esclavitud por el sistema politico dictatorial del pais, pasando por los gobiernos de los partidos de las manitas, del pescado y de Arena. Un sistema cultural machista que ve a las mujeres como seres de segunda clase, que trata de mantenerlas en la cocina, como objetos sexuales, reproductoras biologicas y desposeidas.

Ya es tiempo que las mujeres luchen por sus derechos en todos los partidos politicos, en todas las organizaciones sociales y centros de trabajo, ya basta de aplazamientos de la lucha por su emancipacion. Se necesitan cambiar las estructuras actuales de poder. Hay que luchar por el cambio de gobierno.
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