Mesa de díalogo para crisis carcelaria PDF Imprimir E-Mail

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Redacción ContraPunto


SAN SALVADOR - Las autoridades penitenciarias salvadoreñas, con el apoyo de representantes de sectores humanitarios y judiciales, decidieron establecer una mesa de diálogo para tratar de resolver pacíficamente la crisis penitenciaria que se inició el pasado fin de semana en El Salvador.


Desde el fin de semana pasado, 11 de los 19 reclusorios estatales, así como tres centros de internamiento de menores de edad, se declararon en rebeldía en protesta por las malas condiciones de vida que sufren los internos.


Las protestas internas en las cárceles han sido acompañadas por familiares de los presos. El lunes, por ejemplo, familiares de los reos protagonizaron una marcha hacia la Asamblea Legislativa y en los alrededores de la Dirección de Centros Penales.


Los reos también enviaron documentos a la Dirección de Centros Penales para quejarse sobre las políticas carcelarias.


La mesa de diálogo estará conformada por miembros de la Procuraduría para la Defensa de Derechos Humanos (PDDHH), la Procuraduría General de la República (PGR), un representante de centros penales y otro de la sección de traslados de reos, así como de dos organizaciones no gubernamentales, aún no definidas.


Los internos de las cárceles también han pedido que exista una representación de sus familiares para que sirvan como testigos.


La primera reunión se realizará el miércoles en un lugar no definido y allí se analizarán las peticiones de los presos.


Gilbert Cáceres, director de Centros Penales, aseguró que con la conformación de la mesa de diálogo se espera la disminución del conflicto en las cárceles salvadoreñas.


La población penitenciaria ronda los 20.000 reclusos, cuando la capacidad instalada es de menos de 8.000.

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Presidiarios y protesta social

Redacción ContraPunto

 

SAN SALVADOR – Desde el pasado fin de semana en las cárceles salvadoreñas se inició una protesta “pacífica y de desobediencia” en busca del mejoramiento de las condiciones para los presidiarios, pero según informes en manos del gobierno, todo es un plan orquestado del “crimen organizado y de las pandillas”.


Sin duda, para “insurreccionar” a once centros penitenciarios en todo el país (de los 19 existentes), los presidiarios deben contar con un alto nivel de comunicaciones y organizativo. Sumado a ellos está el movimiento de los familiares de los presos que han iniciado protestas en las calles de San Salvador.  Esto es una cosa, pero la otra es la realidad que viven los internos.


La policía salvadoreña ha revelado que tiene conocimiento de que las pandillas “Mara Salvatrucha-MS-13” y la Pandilla “18”, han acordado una tregua sin precedente para dar lugar a la protesta, tanto en las cárceles como en la calle. 


El lunes familiares de los presidiarios que se mantienen en "desobediencia" al interior de las cárceles, marcharon en las calles en reclamo de "mejoras en las condiciones de vida" de los reclusos.


La protesta concluyó frente a la Dirección General de Centros Penales, donde fuerzas especiales de la policía acordonaron el lugar para evitar actos de violencia.


Los manifestantes llegaron para entregar una carta con las peticiones de mejoras en el interior de los reclusos, entre ellas ablandar las normas carcelarias para permitir más visitas conyugales y familiares y mejores condiciones de hábitat y de higiene interna.


Informes de varios organismos nacionales e internacionales dan cuenta de situaciones infrahumanas dentro de las cárceles, como por ejemplo, alto hacinamiento, insalubridad, exceso de ocio de los reos, y represión.


El sistema penitenciario salvadoreño entró en una severa crisis el fin de semana cuando desde el sábado pasado en 11 cárceles y en tres centros de internamiento de menores de edad los detenidos iniciaron protestas de "desobediencia".


Entre otras medidas, los presos indicaron que no ingresarán en las celdas, tampoco asistirán a clases y talleres, no permitirán la entrada ni salida de reos ni visitas ni salidas médicas.


Unidades de la policía y el Ejército han sido destacadas en zonas perimetrales alrededor de los presidios "sublevados", ante cualquier emergencia. En El Salvador existen 19 cárceles que están abarrotadas y los presidiarios sufren grave hacinamiento.


Por su parte, el director de Centros Penales, Gilbert Cáceres, aseguró que "estructuras ligadas al crimen organizado y pandillas" son las que están manipulando a los presos desde el exterior.


El funcionario dijo que desde octubre pasado recibió informes sobre la planificación de esta sublevación orquestada y aseguró que su "preocupación mayor" es que en el marco de la protesta se puedan registrar hechos violentos, fugas y hasta asesinatos entre internos o del personal de seguridad.


Tales hechos violentos se han registrado en El Salvador de manera cíclica. La población penitenciaria ronda los 20.000 reclusos, cuando la capacidad instalada es de menos de 8.000.

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