Enfrentar la crisis PDF Imprimir E-Mail

Por Mario Roberto Morales (*)

 

GUATEMALA - La crisis capitalista mundial está provocando reacciones de un amplísimo espectro, las cuales van desde los triunfalismos izquierdistas dogmáticos, hasta la sustitución de la “amenaza terrorista” por “la crisis como principal amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos”, pasando por el clamor neoliberal por proteccionismos que salven a quienes perpetraron el fraude financiero, y por soluciones fascistas para impedir consecuencias desastrosas en América Latina mediante Estados militares-oligárquicos.

 

Pero es muchísima la gente que a estas alturas no se explica en qué consiste la actual crisis y mucho menos es capaz de pensar en soluciones económicas y políticas posibles a la misma, pues, además de que la jerigonza economicista no ayuda a comprender nada relativo a la economía, las medidas a tomar para paliar los efectos del derrumbe varían de país a país, de región a región, según sea el tipo de relaciones que tengan con el epicentro del terremoto.

 

En los dos más recientes conversatorios intergeneracionales, quisimos dar respuesta a estas cuestiones pero todavía nuestra cultura política encuentra difícil analizar el pasado para extraer enseñanzas con las cuales enfrentar el presente. Nuestra autoestima ciudadana ha sido tan lastimada desde 1954, que la frustración política nos ha echado encima un manto de pesimismo fatalista que nos ha arrebatado el entusiasmo por el cambio, nos ha empañado la capacidad de análisis y nos ha aplastado la voluntad de luchar por lo que nos pertenece. Por ello es que debemos insistir en explicar al público no especializado en qué consiste la crisis, y analizar si ciertas experiencias del pasado tienen hoy alguna aplicación posible para paliar los efectos de la crispación y parálisis de la libertina mano del mercado.

 

¿Cabe, por ejemplo, replantear el sueño de Arbenz de crear un mercado interno vigoroso, basado en la producción agrícola planificada y en su industrialización posible, para no depender de importaciones de productos que podemos producir internamente, como los granos básicos? ¿De qué manera es posible oficializar el estímulo a la pequeña y mediana empresa instaurando, entre otras medidas, impuestos progresivos? ¿En qué consiste el papel del Estado como regulador de la actividad económica, y cuáles son las relaciones posibles entre la empresa privada y la esfera pública sin que ellas impliquen un choque violento de intereses y procedimientos?

 

No se trata de cambiar la Constitución para adecuarla a las conveniencias de los neoliberales que todavía se niegan a aceptar que su recetario ya está en el basurero de la historia. Se trata de poner en práctica medidas concretas que fortalezcan al Estado mediante mecanismos que aseguren su eficiencia y probidad, a fin de que cumpla su función de velar por la justicia social o igualdad de oportunidades para la pequeña y mediana empresa.

 

Estas y otras cuestiones nos hemos propuesto analizar en el conversatorio que sobre medidas concretas a tomar ante la crisis económica mundial, realizaremos el próximo sábado 21 de febrero a las 9:30 de la mañana, en la Cátedra I del CCU (2a avenida 12-40 zona 1), con un panel integrado por jóvenes entre los que se cuenta a Gaby Carrera, Fernando Jerez, Justo Pérez, Mario Palomo, Juan Carlos Carrera y Fernando Espina. Asista usted y exponga sus criterios.

 

Queremos producir un listado de medidas concretas para presentársela al gobierno de Guatemala como aporte para contribuir a enfrentar los efectos locales de la crisis mundial.

 

(*) Escritor guatemalteco y columnista de ContraPunto

 

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